Our Future

StThereseDear Brothers and Sisters in Christ,

I wish to share some news of joyful anticipation for the Diocese. In my four years as Bishop we have made exciting progress in clarifying and aligning our mission. Our new Strategic Plan is the light to illuminate the path of the future through the deployment of three effective tools: Forming Intentional Disciples, The Four Levels of Happiness, and The Amazing Parish. This plan is now complete with an official compass, the Stella Maris, a seal of commitment by me, your shepherd, to service of the mission.

Crest Star
There is yet one more pure gift to be offered; an overarching theme, motto, or brand, to bring all of this together. This theme should be a simple but powerful tool to unify and elevate all of our efforts. It should align and clarify our mission according to a simple spiritual inspiration. It should be easily and intuitively grasped by all.

After much prayer, discernment, consultation, and with guidance from Our Blessed Mother, such a theme has been revealed. The pure gift that is offered has been with our diocese from the very beginning, its founding. According to the wonder-filled, simple, and complete spiritual gift of St. Therese of the Child Jesus, we are now invited to prayerfully begin a journey to become, thematically and in reality, The Diocese of the Little Way.

In becoming The Diocese of the Little Way we begin to position our response to the great needs of our faithful in little ways. The Little Way is not a short cut around our issues, nor a means to avoid our challenges. It is an elevation of our standards of conversion to the message of the Gospel with mutual respect and accountability to each other on that journey. We open the doors to answering an expressed, felt need, for deeper prayer and conversion of our Diocese. We become branded and bonded together with our sister, St. Therese, in Jesus and we begin to act together in Faith, Hope, and Charity, as God's Holy People in our Diocese.

We shall therefore begin now to consider, discuss, and discern how we can seek to do great things in little ways; inviting the Catholics of the Diocese to join in taking little steps in prayer, faith formation, sacraments and charity. Catechesis, topics, resources, flyers, events, and media will be considered in light of bringing The Little Way into the active life of the Diocese. In embracing our littleness, we can allow God to do Mighty and Wonderful things in and through us for the Kingdom.

I invite you to read and reflect on St. Therese's autobiography, "Story of a Soul". It constantly describes a message of struggle, conversion, and lifting one's arms to the mercy of the Father. It is not always an easy read. But, it is truly The Little Way, through the friendship of Jesus, to sainthood and to heaven. "But Jesus said, let the children come to me, and do not prevent them; for the kingdom of heaven belongs to such as these." (Mt 19:14)

In the weeks, months and years to come, you will see this charism unfold. The seeds were planted months ago. As it begins to bloom, particularly in difficult times such as these, it will give us what we need; something positive to hold onto and keep us moving forward in hope. I pray that you prepare yourselves to fully embrace our new, intentional focus for the future of the Diocese. Each one of you has been gifted and called into our Diocese. . . The Diocese of the Little Way!

In Joyful Anticipation of Our Future,

Bishop Stephen J. Berg
Diocese of Pueblo


The Little Way for the Diocese of Pueblo
First, I admit and accept that,
"I cannot overcome the trials of life
and become who I am meant to be, on my own."
Second, with total confidence in His merciful love for me, I pray:
"Jesus, please come and help me by making all things possible."
When these two actions become the spiritual air that I daily breathe,
then I am living The Little Way.


The Blessed Virgin Mary, Star of the Sea, is now pointing us forward, with the Strategic Plan to illuminate our next steps. Therefore, as missionary disciples of Jesus Christ, in positioning ourselves to become The Diocese of the Little Way, each of us is being called to participate by embracing her inspiring path:

StThereseWith all my heart, I will...

R Recognize my littleness,
O Offer everything to Jesus with confidence,
S Surrender to His Merciful Love, and
E Evangelize others to do the same!

 

 

 

 

 

Queridos Hermanos y Hermanas en Cristo,

Quisiera compartir algunas noticias de anticipación alegre para la Diócesis. En mis cuatro años como Obispo, hemos logrado un progreso emocionante al aclarar y alinear nuestra misión. Nuestro nuevo Plan Estratégico es la luz que ilumina el camino del futuro por medio de la utilización de tres herramientas efectivas: Formando Discípulos Intencionales, Los Cuatro Niveles de Felicidad, y la Parroquia Asombrosa. Este plan ahora se completa con una brújula oficial, la Stella Maris, un sello de compromiso por mí, su pastor, al servicio de la misión.

Hay aun otro regalo puro que se ofrecerá; un tema dominante, lema o marca para unir todo esto. Este tema debe ser un instrumento sencillo per+o poderoso para unificar y elevar todos nuestros esfuerzos. Debe alinear y aclarar nuestra misión de acuerdo con una inspiración espiritual simple. Debe ser entendido fácilmente e intuitivamente por todos.

Después de mucha oración, discernimiento, consulta y con la guía de Nuestra Santísima Madre, tal tema ha sido revelado. El don puro que se ofrece ha estado con nuestra diócesis desde el principio, su fundación. De acuerdo con el don espiritual lleno de maravillas, simple y completo de Santa Teresita del Niño Jesús, ahora estamos invitados a comenzar en oración un viaje para convertirnos, temáticamente y en realidad, en la Diócesis de la Pequeña Vía.

Al convertirnos en la Diócesis de la Pequeña Vía, comenzamos a posicionar nuestra respuesta en maneras pequeñas a las grandes necesidades de nuestros fieles. La Pequeña Vía no es un atajo para nuestros problemas, ni un medio para evitar nuestros desafíos. Es una elevación de nuestros estándares de conversión al mensaje del Evangelio con mutuo respeto y responsabilidad el uno ante el otro en ese viaje. Abrimos las puertas para responder a una necesidad expresada y sentida, para una oración más profunda y la conversión de nuestra Diócesis. Nos hacemos llamados y unidos con nuestra hermana, Santa Teresa, en Jesús y comenzamos a actuar juntos en Fe, Esperanza, y Caridad, como el Pueblo Santo de Dios en nuestra Diócesis.

Por lo tanto, comenzaremos ahora a considerar, discutir y discernir cómo podemos tratar de hacer cosas grandes de maneras pequeñas; invitando a los Católicos de la Diócesis a unirse para dar pequeños pasos en la oración, la formación de la fe, los sacramentos y la caridad. La catequesis, los temas, recursos, folletos, eventos y medios serán considerados a la luz de traer a La Pequeña Vía a la vida activa de la Diócesis. Al abrazar nuestra pequeñez, podemos permitir que Dios haga cosas Poderosas y Maravillosas en y a través de nosotros para el Reino.

Los invito a leer y reflexionar sobre la autobiografía de Santa Teresa, “Story of a Soul” (Historia de un Alma) la cual describe constantemente un mensaje de lucha, conversión y de levantar los brazos a la misericordia del Padre. No es siempre una lectura fácil. Sin embargo, es verdaderamente la Pequeña Vía, por la amistad de Jesús, a la santidad y al cielo. “Jesús dijo: dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.” (Mt 19:14)

En las semanas, meses y años que vienen, verán desarrollar este carisma poco a poco. Las semillas fueron plantadas hace meses. Al comenzar a florecer, particularmente en tiempos difíciles como estos, nos dará lo que necesitamos; algo positivo para aferrarnos y mantenernos avanzando en la esperanza. Mi oración para ustedes es que se preparen para abrazar por completo nuestro nuevo enfoque intencional para el futuro de la Diócesis. Cada uno de ustedes ha sido dotado y llamado a nuestra Diócesis… ¡La Diócesis de la Pequeña Vía!

En Anticipación Alegre de Nuestro Futuro,

Obispo Stephen J. Berg
Diócesis de Pueblo